La mujer, por razones fisiológicas, es más vulnerable que el hombre a sufrir obesidad a lo largo de su vida. Durante la infancia, la pubertad, el embarazando, el tiempo de lactancia y cuando tenemos la menopausia estamos dentro del grupo de riesgo de sufrir obesidad. A veces también influye la condición social en que se vive. Ser conscientes de que formamos parte de este grupo de riesgo es el primer paso para evitar el sobrepeso.
Magdalena Gil
Los distintos cambios hormonales y físicos que la mujer sufre a lo largo de su vida sumado a ciertas costumbres sociales aumentan la vulnerabilidad de las mujeres a la obesidad.
En la infancia los riesgos vienen determinados por las pautas sociales en las cuales nos hayan educado. Eso es, el sedentarismo de la actual infancia donde su ocio muchas veces se reduce a televisión, videojuegos, etc.. actividades sin una quema de calorías suficiente. La mala alimentación de algunos niños tampoco ayuda a la prevención. La bollería, las “chuches”, la comida rápida, etc.. van creando malos hábitos alimentarios que, lamentablemente, conducirán a una futura obesidad.
Cuando este niño o niña llega a la adolescencia, o pubertad, a todos estos riesgos se le suman otros de no menos importancia. La alteración hormonal que produce los visibles cambios físicos pueden favorecer el riesgo de sobrepeso. En este periodo del crecimiento es muy importante que aumenten su actividad física con actividades extraescolares, encontrar algun deporte que despierte su interés o ir a pasear en familia por la montaña habitualmente pueden ayudar a prevenir la obesidad. Evidentemente tendrán que estar alerta a no perder los buenos hábitos alimentarios que serán de vital importancia para su vida adulta.

a cuidarse mujeres!! y hombre también.. el sobrepeso es pésimo para la salud!
ResponderEliminarbuenos consejos amiga
ResponderEliminarlas comidas del dia deben cuidarse, la anciedad es la que propicia la obesidad
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